tribuna socialista

quarta-feira, abril 08, 2009

SISMO EM ITÁLIA: CONSTRUIR A SOLIDARIEDADE PARA ENFRENTAR A TRAGÉDIA (*)

(*) o texto em castelhano é a tradução do italiano, da organização Socialismo Revoluzionario, e foi retirado do portal Socialismo Libertario.




El sismo que ha golpeado a los habitantes del L´Aquila y de su provincia ha tenido consecuencias devastadoras: muchas personas desaparecidas, cien muertos por el momento, pueblos enteros destruidos y al menos 100.000 desplazados. Nos solidarizamos y nos reconocemos en el drama que está viviendo en estas horas una comunidad entera en el Abruzzo.
Esta tragedia ha golpeado una zona particularmente expuesta a riesgos sísmicos, pero ha sido también una tragedia anunciada. La tragedia natural, en efecto, se ha amplificado desproporcionadamente, por gravísimas responsabilidades históricas, en primer lugar de la política, central y local. Edificios recientemente construidos, supuestamente respetando las llamadas normas antisísmicas, han caído; la falta de estructuras mínimas para hacer frente a la emergencia es evidente, la incuria preventiva se muestra en la ausencia de un plan a pesar de los repetidos episodios sísmicos, que no sólo históricamente sino también en los meses y días pasados, han golpeado la zona.
Protección civil ha llegado al punto de incriminar a un técnico que había previsto “una sacudida destructiva”, acusándolo de crear alarma social. Cuando se trata de hacer la guerra la máquina estatal es tremendamente eficiente. Ésta, por el contrario no funciona para nada cuando se trata de ayudar a la gente, como demuestra la lentitud y lo inadecuado de las operaciones de socorro, las carencias estructurales debidas a los recortes en la sanidad, la falta de planes preventivos y de reacción frente a la urgencia de estas horas. Son todos testimonios tremendos de la lógica de la asesinabilidad típica de la política y de los Estados.
Saben destruir, especular, sacrificar vidas humanas. No saben y no pueden curar, salvaguardar, tutelar a las personas, porque ignoran necesidades y exigencias vitales. Esto además, constriñe al personal sanitario a obrar en condiciones cada vez más difíciles. Comprender las responsabilidades históricas y actuales de los gobernantes –de todo tipo y color- que sacrifican normalmente la vida humana en razón de intereses políticos y económicos, cínicas especulaciones urbanísticas y ganancias financieras a cualquier coste, está a la par con la capacidad de no sucumbir a la tragedia y de prevenir ulteriores tragedias anunciadas, en Abruzzo como en otros lugares.
A la impotencia y al cinismo que la política alimenta se puede reaccionar afirmando sobre todo una diversa prioridad humana, para que la vida, el cuidado, la solidaridad y la vivibilidad prevalezcan. Cada día y de frente a cada una de las tragedias que golpean a la humanidad. Las autoridades estatales, las más culpables, se presentan como las únicas autorizadas para socorrer, y en estas horas apelan contra el voluntariado (que han definido como “improvisado”), es decir, literalmente están apelando contra la voluntad de la gente de ir a socorrer a sus semejantes. Ya desde las primeras horas, ha sido, como siempre, la gente común quien ha salvado a la gente común, han sido los amigos y vecinos quienes se han socorrido y sacado de las ruinas.
Mientras exigimos que las autoridades pongan inmediatamente todos los medios a disposición, sabemos que la única garantía para que todo llegue a buen fin es que ocurra según las exigencias y bajo el control de las personas afectadas por el terremoto (incluidos los muchos inmigrantes, también clandestinos, que habitan este territorio). Más aún, los recursos, las competencias, las intenciones solidarias que se reúnen en tantas realidades del voluntariado son decisivas para responder a la emergencia humana y humanitaria en curso. Construir solidaridad y expandirla comienza por recibir las exigencias de los protagonistas, de las personas golpeadas por la tragedia, que más y mejor que nadie pueden saber lo que necesitan, en lo inmediato y en el futuro. Alimentar la solidaridad es una prioridad humana que puede acomunarnos, que puede reforzar el sentido de la común humanidad, que puede afirmar la vida y motivar el empeño por cambiarla y mejorarla.

Florencia, 6 abril ,17.00 hs.

Sem comentários: